Sistemas de calefacción

La llegada del invierno nos advierte de la inminente necesidad de disfrutar de un buen sistema de calefacción en casa para sentirnos bien en ella. Existen distintos factores que influyen en el acierto del sistema más adecuado para nuestra vivienda. Las dimensiones de nuestro hogar, su distribución, la zona climatológica en la que se encuentra la población, la cantidad de personas que habitan en ella… Todos y cada uno de éstos, son elementos determinantes para acertar en la elección final.

Hoy, en esta nueva entrada en nuestro blog, queremos presentaros los diferentes tipos de calefacción que podemos encontrar en el mercado, tanto eléctrica como de gas. Un artículo para ofreceros información sobre todas las posibilidades que tenéis a vuestro alcance y que, ahora ya sí de cara al próximo invierno, podéis valorar en caso de necesitar un cambio o replantearos el modelo actual de calefacción que tenéis en casa.

 

Opciones en calefacción 

  1. Bomba de calor

La gran ventaja de este electrodoméstico es que gracias a la bomba de calor disfrutamos de un equipamiento 2×1: lo mejor del aire acondicionado en verano y la calidez más deseada en invierno, en un sólo aparato. Cada vez más presentes en la sociedad, estos modernos dispositivos son muy eficientes y presentan grandes ventajas a nivel de ahorro energético-económico. Se pueden colocar de modo centralizado para toda una propiedad (casa, oficina, escuela…) o en las estancias pertinentes en las que se necesiten.

La desventaja que presentan estos aparatos es la contaminación acústica que producen. Aunque cada vez más silenciosos, la gran mayoría siguen emitiendo ruido que puede llegar a ser molesto. Además, también necesitan un mantenimiento periódico de limpieza de los filtros mayor y constante, para evitar la acumulación de suciedad o la obturación de los conductos para generar el aire.

  1. Emisores termoeléctricos

También conocidos como radiadores de aceite, estos dispositivos menos conocidos, calientan el aceite térmico que contienen en su interior a través de una resistencia de acero y trasmiten la energía calorífica generada al exterior. Cada radiador funciona de forma independiente y tienen la opción de poderse programar y colocar en la estancia en la que sean necesarios en cada momento. La mayor ventaja que tiene este sistema es que al ser independientes se enchufan en cualquier sitio, sin necesidad de tener que realizar ningún tipo de obra o instalación específica.

La desventaja principal es el sobrecoste económico de funcionamiento, ya que para calentar un hábitat de varias habitaciones se necesitan varios radiadores y, consecuentemente, el consumo energético aumenta.

  1. Suelos radiantes

Muy realizado en la actualidad, el suelo radiante es un sistema de calefacción moderno y desapercibido que aporta grandes ventajas una vez se encuentra instalado. Compuesto por un sistema de tuberías bajo el suelo, a través de éstas circula el agua caliente que actuará de calefacción. Ofrece ventajas tanto desde el punto de vista energético como estético. Por un lado, se ha observado que el sistema permite un ahorro energético de hasta un 30% con respecto a otros sistemas de calefacción, proporcionando una temperatura agradable en el ambiente. Cuanto a la estética, simplemente, no existe ya que el dispositivo en sí se encuentra oculto; no se divisa un aparato de calefacción como tal. Además, el sistema de tuberías realiza las funciones de aislamiento acústico y térmico y, una vez instalado, su mantenimiento es mínimo.

La mayor desventaja que presenta este tipo de calefacción es que para instalarlo se requiere realizar obra. Si la vivienda es de nueva construcción, la envergadura del problema se achica, pero si no hay que levantar el suelo de la vivienda, lo que supone un coste importante. También es un sistema de calefacción más lento en comparación a los mencionados anteriormente.

  1. Caldera y radiadores de agua

Finalmente, nuestro sistema favorito y el más extendido en nuestro país, en la actualidad. El calor de estos radiadores se produce en la caldera por la combustión de diferentes materiales (gas natural, fuel, pellets, otros combustibles…) que llegan a ellos a través de la red de tuberías distribuidas por la vivienda. Al final del reguero de tuberías se encuentran los radiadores localizados en las habitaciones necesarias. Su mejor ventaja es que permiten calentar varias estancias haciendo uso de la misma cantidad de combustible, incluso edificios enteros; sin embargo, a mayor espacio a calentar, menor será la intensidad del calor que pueda transmitir, sobre todo, a medida que los radiadores se alejen de la caldera.

La desventaja existente, actualmente, en los sistemas de radiadores reside en que muchos de ellos no cumplen con la “recién” normativa europea, que exige medidores individuales de consumo energético.

Habrá que seguir esperando a que esas medidas y la concienciación social sigan sumando juntas en favor de la erradicación de la pobreza energética. Nosotros, hoy, hemos querido aportar nuestro pequeño grano de arena con esta entrada, haciendo visible un problema que nos afecta a todos y al que, esperamos, pronto hallemos la solución que le corresponde.

2018-03-13T18:09:15+01:00 marzo 15th, 2018|Calefacción, Gas Natural, General, Instalación Calderas|0 Comments
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