¿Cómo influye cada modelo de calefacción en el consumo energético?

Posibilidades hay muchas, pero vale la pena estudiar cuales son los puntos fuertes y débiles de cada sistema de calefacción, para darnos cuenta de si el modelo que tenemos en casa reúne las características suficientes para ser el nuestro, o debemos replantearnos cambiar el tipo de calefacción que utilizamos. Y es que, en esta elección, se encuentra un factor clave determinante: el precio a pagar en la factura a final de cada mes.

Un estudio elaborado por la consultora PwC ha desvelado que la cifra de gasto medio en nuestro país en calefacción de gas natural se sitúa entre los 760 y 930 euros/año. Mientras que, por su parte, el gasto medio derrochado en calefacción eléctrica supone un desembolso de entre 1.960 y 2.170 euros anuales. Una cantidad más que reveladora para todas aquellas personas que todavía confían en la buena eficiencia de los equipos eléctricos, pero que no sospechan de las altas consecuencias económicas que ello les supone.

Otro dato más en relación a esto, aportado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA), nos dice que la mayoría de hogares españoles disponen de sistemas de calefacción con elementos independientes como estufas, radiadores o bombas de calor, la mayoría de los cuales utilizan energía eléctrica para funcionar.

¿Sistema individualizado o sistema centralizado?

Hablando de los sistemas de calefacción según su centralización, tenemos dos modelos: el individual y el centralizado.

La actual ley, obliga a los edificios de nueva construcción a disponer de un sistema de calefacción individualizada, de modo que cada propietario cuente con su contador energético, pero ciertos inmuebles antiguos todavía conservan instalaciones centralizadas. En el primero, que usa un 25% de la población, la vivienda cuenta con su propio sistema instalado en casa, independiente del resto de viviendas de su bloque. En cambio, el sistema de calefacción centralizada ofrece, a partir de una misma instalación, servicio a un conjunto de hogares (comunidad de propietarios).

Las ventajas de este último modelo permiten acceder a tarifas más económicas de combustibles (por cantidad), del mismo modo que reduce los costes de instalación ya que al ser colectiva, a diferencia de la suma de los costes de las instalaciones individuales, es menor; así como las derramas para su mantenimiento. Y es que, al tratarse de un sistema de calefacción comunitario, el gasto se reparte entre todos los vecinos.

La contabilización individualizada ayuda a ahorrar

El problema de este sistema antiguo que hoy ya no se permite y que se está regulando en las instalaciones que todavía lo presentan, es que no permite hacer un reparto ajustado de la realidad y no es posible determinar si, por ejemplo, se está consumiendo más energía de la necesaria.

La solución para medir el consumo que realiza cada vivienda en edificios con calefacción central ha pasado, ahora, por instalar repartidores de costes o contadores de energía según el sistema de calefacción y de la red de distribución del sistema.

Así, pues, apuntar que es importante saber cuáles son las características de cada sistema y conocer los detalles absolutos de su funcionamiento para determinar cuál es el mejor para cada caso según las necesidades de cada hogar, tanto a nivel energético, como económico y, en menor grado, estético.

Si después de leer este artículo creéis que necesitáis ayuda, ya sea para llevar a cabo la instalación de un sistema de calefacción, como para informaros y daros de alta de los suministros de Gas Natural, sólo tenéis que llamarnos al 900 701 045 o dejarnos vuestros datos, y nuestro equipo técnico y comercial estará encantado de ayudaros, sea cual sea el motivo de vuestra consulta.

 

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